Malinche, traductora de Cortés y más...

El 12 de Octubre se conmemora el día que Cristobal Colón descubrió el Nuevo Mundo. Pero en verdad, fue un encuentro de culturas, para ambos mundos. Los europeos, se deslumbraron con los pueblos originarios de América, con todo su bagaje cultural y grandes riquezas, mientras que los nativos de América quedaron impactados con el europeo,

de tez blanca, y también con ascendencia morisca, y sus espejitos de colores.

Dejando mezquindades de lado, pensemos en que lo que celebramos, es la unión de dos mundos. Uno, regido por la religión católica, y otro, que veía en los elementos de la naturaleza a sus deidades, y hasta con un calendario diferente, como parte de una cosmovisión particular.

Ya que nuestra empresa fue fundada por una mujer, en este día, recordamos a Malinche, una mujer náhuatl, oriunda del actual estado mexicano de Veracruz, quien fue la primera gran protagonista femenina de la conquista de America, y no era española. Malinche era la hija de los caciques de un pueblo, sufrió una infancia errante que, inesperadamente, acabaría por conferirle la gloria al jugar un papel clave junto a Hernán Cortés.

Los españoles la conocieron como Malinche, adaptación castellanizada de su nombre. Nacida como Malintzin o Malinalli. La muerte temprana de su padre llevó a su madre a desposar a un segundo marido, el nuevo cacique. Convertida en una molestia para la nueva descendencia, sus padres se deshicieron de ella a una edad muy temprana: la vendieron a unos traficantes de esclavos (en el mercado de Xicalango) del sureste de México, lo que la llevó a acabar siendo regalada como tributo al cacique maya de Tabasco.

Malinche, cuya lengua materna era el náhuatl (el idioma entre los mexicas), aprendió también muy pronto el maya. Cuando el ejército tabasqueño cayó ante Cortés en su primera batalla importante en territorio mexicano, uno de los presentes que los españoles recibieron del derrotado fue un grupo de 20 esclavas, entre ellas Malinche. Su condición bilingüe resultó muy importante para el conquistador que, en cuanto lo supo, requirió de sus servicios. Dotada de gran inteligencia, enseguida empezó a hablar también el español, y su belleza hizo el resto: teniendo ella 15 años, se convirtió en la amante de Hernán Cortés. Como en ese entonces el concubinato (barraganía) era aceptado pero solo con mujeres bautizadas, Malintzin recibió la purificación de la fe católica y el nombre de Marina. Tuvo un hijo con el conquistador, Martín Cortés, que sería declarado legítimo por bula papal: uno de los primeros mestizos conocidos del Nuevo Mundo.

Su papel iría mucho más allá de un rol secundario: fue consejera de Cortés y resultó decisiva para convencer al emperador Moctezuma de que no se opusiera a los españoles.

A la Malinche se le atribuye haber usado su conocimiento de la lengua, cultura e idiosincrasia indígena para poner el tablero cargado a favor de los conquistadores. Independientemente de como la historia desvela los desenlaces, es de destacar el rol articulador de esta mujer que fue visagra entre dos mundos, para bien o para mal.

Fuente: Artículo base de: MUY INTERESANTE